La mayoría de cremas para estrías solo hidratan la superficie, por eso muchas no logran cambios reales. Este aceite actúa diferente: El colágeno ayuda a que la piel sea más elástica y resistente, evitando que se rompa con facilidad durante los cambios bruscos. Al mismo tiempo, las células madre estimulan la regeneración del tejido dañado, suavizando las estrías existentes y mejorando la textura de la piel. El resultado es una piel más firme, uniforme y visiblemente recuperada, incluso en zonas tan delicadas como el abdomen postparto.